Posicionamiento del CCE Puebla ante la situación de Volkswagen y la competitividad de la industria automotriz.

El Consejo Coordinador Empresarial de Puebla manifiesta su preocupación ante el momento que atraviesa la relación laboral entre Volkswagen de México y sus trabajadores, particularmente después del resultado de la consulta realizada a la base laboral. Respetamos plenamente los procesos establecidos y la legitimidad de las partes para conducir su negociación; sin embargo, consideramos indispensable dimensionar esta coyuntura desde una perspectiva más amplia y con visión de largo plazo.
La situación de Volkswagen Puebla no puede entenderse únicamente desde la coyuntura laboral. La industria automotriz atraviesa una transformación global, marcada por una creciente presión competitiva, cambios tecnológicos y una reconfiguración de los mercados y las cadenas de suministro. Frente a este escenario, preservar la competitividad y viabilidad de las operaciones instaladas en Puebla constituye un asunto estratégico para el desarrollo económico del estado.
Volkswagen forma parte de uno de los ecosistemas productivos más importantes de Puebla. A su alrededor existe una extensa cadena de proveeduría, servicios y actividades económicas de la que dependen miles de empleos directos e indirectos. Por ello, una afectación significativa a su operación o competitividad tendría consecuencias que trascienden a la propia empresa y a sus trabajadores, con potencial impacto en inversiones, empresas proveedoras, fuentes de empleo y en la estabilidad económica de numerosas familias poblanas.
El momento exige responsabilidad, visión de largo plazo y la construcción de acuerdos que permitan evolucionar hacia un modelo de productividad compartida, en el que mejores salarios y condiciones laborales sean compatibles con mayor productividad, inversión y competitividad. Las decisiones que se adopten en esta coyuntura pueden incidir en la permanencia de inversiones, la continuidad de empresas proveedoras y miles de empleos, así como en la capacidad de Puebla para mantener su posición como uno de los principales polos automotrices del país. Preservar y fortalecer este ecosistema productivo es una responsabilidad que demanda visión de futuro y corresponsabilidad.


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